Mientras dormimos, el cuerpo atraviesa distintas fases de sueño que se alternan cada 90 minutos: sueño rápido y sueño profundo. Durante el sueño profundo, el cerebro y el cuerpo descansan y recuperan fuerzas. En la fase rápida, aparecen los sueños y el cerebro trabaja de forma incluso más activa que durante el día.
Las aplicaciones y los dispositivos registran las fases del sueño y te despiertan en la fase de sueño rápido, cuando el cuerpo está más preparado para hacerlo. Una alarma convencional suena exactamente a la hora programada. Un dispositivo de seguimiento, en cambio, detecta el momento más favorable para despertar y facilita que el proceso sea más suave.
Registrar el sueño permite ver qué factores influyen en su calidad (entrenamientos, sobrecarga, viajes, alcohol, cenas copiosas, etc.) y cómo eso afecta a tus niveles de Energía y Estrés. También ayuda a entender si estás durmiendo lo suficiente y si tu horario de sueño te está funcionando bien.
